Acné

Estas lesiones pueden variar en tamaño, color y gravedad, desde pequeñas protuberancias rojas hasta lesiones más grandes y dolorosas. Las lesiones comunes del acné son:

El acné es una afección cutánea común que ocurre cuando los folículos pilosos se obstruyen con aceite y células muertas de la piel. Esto provoca la formación de espinillas, puntos negros y quistes en la piel, especialmente en áreas como la cara, el cuello, el pecho, la espalda y los hombros. El acné puede variar desde casos leves, con algunas espinillas ocasionales, hasta formas más graves que pueden dejar cicatrices. 

El acné es un trastorno cutáneo que afecta a las glándulas sebáceas de la piel. Estas glándulas producen sebo, una sustancia oleosa que ayuda a lubricar la piel y el cabello. Sin embargo, cuando los poros de la piel se obstruyen, ya sea por exceso de sebo, células muertas de la piel o bacterias, se crea un ambiente propicio para la formación de lesiones en la piel.

El acné puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más común durante la adolescencia debido a los cambios hormonales que aumentan la producción de sebo. Sin embargo, también puede persistir en la edad adulta y manifestarse como acné hormonal, acné adulto o acné tardío.

El impacto del acné va más allá de las lesiones físicas en la piel. Puede afectar significativamente la autoestima y la confianza en uno mismo, especialmente durante la adolescencia y la juventud, cuando la apariencia física puede ser especialmente importante para la autoimagen.

Productos recomendados:

Derma Facial con colágeno

Para mantener una piel saludable también podemos brindarle ayuda a nuestro cuerpo a través de un adecuado cuidado de la piel, mantenerla limpia y humectada la ayudará a sanar.

MultiV, incluye  omega-3, un aliado esencial en el cuidado de la piel. 

Tener los nutrientes adecuados es indispensable para una correcta reparación de las lesiones ocasionadas por el acné. Suplementa tu dieta con los elementos más esenciales para la salud.

Desde la Biodesprogramación:

Órgano afectado: Glándula sebácea, mesodermo antiguo

Desde la Biodesprogramación podemos encontrar que el conflicto emocional que causa el acné está relacionado con la desvalorización. Esto es, sentir que no somos lo suficiente. 

La etapa más común en la que aparece el acné es durante la adolescencia, cuando una de nuestras prioridades es encontrar un grupo al que pertenecer y cuál es nuestro lugar dentro de este. Los conflictos con los padres se incrementan y los adolescentes suelen sentir que sus padres no los comprenden.  Al mismo tiempo, el cuerpo está pasando por una etapa de cambios en la apariencia física  y el despertar sexual. Esto, naturalmente, hace que los conflictos relacionados con la imagen, el valor propio y la pertenencia se activen. 

El acné aparece cuando la persona se siente poco atractiva o que no es suficiente, funciona como una forma de barrera de protección ante los otros, a través del alejamiento y la soledad la persona no tiene que afrontar el rechazo. De igual forma, si al comenzar a desarrollarse las características sexuales, el adolescente siente miedo de causar atracción a otros, el acné puede funcionar como un protector. 

El acné aparece y desaparece en un ciclo de autoprogramación. Los síntomas más visibles aparecen en etapa de reparación, una vez que el conflicto está sanándose. Pero si al verse en el espejo la persona vuelve a activar el rechazo de su propia imagen, el síntoma continuará apareciendo. 

Para muchos el acné desaparece después de la adolescencia, una vez que el autoconcepto evoluciona y las personas aprenden que su valor va más allá de la aceptación de su grupo. Sin embargo, para algunas personas esto puede continuar siendo un conflicto si no han sanado su relación consigo mismos. 

Es importante también notar la ubicación del acné para comprender su significado: 

¿Qué hacer?

Aceptarnos tal y como somos, saber que nuestro valor va más allá de la imagen física. Es necesario aprender a vernos tal y como somos y amar profundamente todo lo que nuestro cuerpo hace por nosotros. 
Nuestro valor está en nuestra capacidad de amar y de crecer. Pregúntate ¿Qué me asusta de que las otras personas puedan percibirme? ¿De qué me sirve esconderme detrás de esta barrera? ¿Qué cargas estoy tomando que no me pertenecen? ¿Me siento seguro de expresarme? ¿Cuáles son las características que me dan valor? 
Scroll al inicio