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Neurosis
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En esta entrada conocerás qué es la neurosis y su significado emocional desde la Biodesprogramación de Fernando Sánchez.
La neurosis es un trastorno emocional que consiste en estados de ansiedad, culpa, nervios, angustias y otros sentimientos vividos de forma excesiva y durante un tiempo prolongado. De acuerdo con la medicina oficial, la neurosis tiene causas de origen psíquico, emocional y, en algunos casos, pueden ser consecuencia de problemas de salud mental.
Las personas con neurosis tienen problemas para gestionar adecuadamente sus emociones y se caracterizan por su baja tolerancia a los cambios, al estrés y a la frustración: tienden a ver su entorno como si constantemente fueran víctimas de él. La neurosis presenta síntomas muy complejos y variados, como lo pueden ser:
- Irritación constante y por cualquier cosa.
- Tristeza constante y sin un motivo aparente.
- Sentimientos constantes de culpabilidad por acciones que a otras personas no les causarían mayor problema o un sentimiento de culpabilidad que se dio por una situación específica y que se ha arrastrado por mucho tiempo.
- Preocupación constante.
- Hostilidad y sentimientos de tener que estar siempre a la defensiva.
- Sentimientos de vulnerabilidad.
- Depresión.
- Ansiedad.
- Falta de autoconciencia.
- Sentimientos constantes de envidia, ira y ansiedad o problemas para gestionar estas emociones de forma adecuada.
- Gran sensibilidad a los elementos, personas, situaciones o actividades del entorno.
- Timidez.
- Fobias.
- Inestabilidad emocional.
- Dificultad para concentrarse.
- La neurosis incluye problemas físicos debido a que los constantes cambios de emociones provocan afecciones como trastornos digestivos, dolores constantes de cabeza, mareos, cambios en el ritmo cardíaco, etc.
- La persona puede desarrollar problemas para socializar y desarrollar trastorno de personalidad antisocial.
- Insomnio.
- Trastornos obsesivos compulsivos.
- Trastornos de estrés postraumático.
- Trastornos de pánico.
De acuerdo con los síntomas que se presenten en la neurosis, se reconocen varios tipos de neurosis, como lo son:
- Neurosis de ansiedad o de angustia. Se presenta preocupación y angustia excesiva por situaciones que por sí mismas no deberían preocuparnos.
- Neurosis depresiva. Se presenta una profunda tristeza y los síntomas que suelen acompañar a la depresión.
- Neurosis fóbica. Se presentan ataques de pánico y fobias específicas.
- Neurosis obsesiva compulsiva. Se presentan trastornos obsesivos compulsivos.
- Neurosis histérica. Se presentan alteraciones físicas y psicológicas.
- Neurosis de guerra. Trastorno de estrés postraumático que afecta a soldados o a personas víctimas de la guerra.
La neurosis desde la Biodesprogramación:

En este caso encontramos conflictos de ira y emociones profundas reprimidas.
Hay que reconocer qué síntomas presenta la persona neurótica, pues como vimos puede haber una emoción predominante. Reconociendo esa emoción y los síntomas asociados, hay que entender que la neurosis se trata de una emoción o varias que fueron mal gestionadas y reprimidas.
La represión de las emociones en realidad provoca una acumulación, como una olla de presión que en un momento determinado explota: por ejemplo, si una persona no gestionó un coraje muy fuerte que hizo contra su padre (esto es, que no comprendió por qué se dio la situación o qué factores los llevaron a ese momento) y, no solo eso, sino que se calló la emoción y la siguió reviviendo (a través del rencor o por seguir con la misma relación con su padre), cada que se enfrente a situaciones o personas que le provoquen coraje o situaciones que le parezcan que no son como deben ser o como la persona quiere, puede que esta saque la emoción reprimida o que siga acumulando la emoción, provocando que llegue un punto en el que no pueda más y se vuelva intolerante, explosivo y que viva con la emoción constantemente a flor de piel.
Otro ejemplo podría ser una persona que tiene una tristeza reprimida, cosas tan simples como que alguien no le conteste, que no la volteen a ver, que no le den lo que ella esperaba, la pueden hacer explotar y la persona puede terminar sacando esa tristeza de forma exagerada, ya sea sacando la emoción ese momento (lo que se conoce como hacer una escena) o sacarla con un periodo depresivo. Sin embargo, esto no resuelve el problema de origen y la emoción se seguirá acumulando.
Comprensión amorosa
Como lo mencionamos anteriormente, los síntomas que se presentan en la neurosis nos dan pistas importantes de las emociones que no se gestionaron adecuadamente. Por esta razón, lo primero que hay que hacer es reconocer nuestros síntomas y qué situaciones y personas los activan.
Con la emoción y las situaciones que la activan reconocidas, hay que buscar en nuestra vida situaciones o emociones pasadas vividas en términos parecidos, sobre todo en nuestra infancia y adolescencia y con la relación con nuestros padres o cuidadores. Cuando encontremos la situación que nos programó, lo que recomendamos es escribir en un papel qué fue lo que pasó y cómo nos hizo sentir. Hay que ser honestos con nosotros mismos, permitiéndonos decir todo aquello que esperábamos en ese momento, todo aquello que no nos atrevimos a decir, lo que nos hubiera gustado hacer o cómo nos hubiera gustado responder. Luego de expresar todo lo que no expresamos, hay que comprender la situación, entender qué factores me llevaron a enfrentar ese momento y también las situaciones de las personas involucradas.
Es importante saber que hay situaciones que vienen a enseñarnos cosas que nos van a ayudar a ser mejores, solo hay que saber estar abiertos a ese aprendizaje. Recordemos siempre la importancia de expresar nuestro malestar, pues no nos hacemos ningún favor reprimiendo la emoción. Además, toma conciencia de que el cerebro no distingue entre la realidad y la ficción, así que si en el momento en el que se vive la situación no te puedes expresar, por la razón que sea, lo puedes hacer escribiendo o cerrando los ojos e imaginando de nuevo la situación para poder decir lo que te hizo falta decir.