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SIDA
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En esta entrada conocerás qué es el SIDA y su significado emocional desde la Biodesprogramación de Fernando Sánchez.
La medicina oficial señala que el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es una enfermedad crónica causada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
El VIH es el inicio de la afección. El virus destruye los glóbulos blancos, llamados linfocitos T CD4, que son fundamentales para la defensa del sistema inmunitario: por esta razón se modifica el funcionamiento del sistema que afecta la capacidad de combatir infecciones y enfermedades. De acuerdo con la medicina oficial, el VIH puede contagiarse por:
- Relaciones sexuales sin preservativo.
- Contacto con la sangre: al compartir agujas o jeringas.
- Si no se da el cuidado adecuado al VIH, una madre puede contagiar a su bebé durante el embarazo, al dar a luz o durante la lactancia.
Si el VIH no se trata, el sistema inmunológico se debilita y se convierte en SIDA. El SIDA no tiene cura, pero puede controlarse. Los síntomas del VIH y SIDA varían de persona a persona y dependen de la etapa de la infección.
Cuando una persona se contagia de VIH suele presentar gripe entre la segunda y cuarta semana luego de que el virus entró al cuerpo. Generalmente las personas no suelen presentar síntomas durante algún tiempo. A medida que el virus va dañando las células, se presentan síntomas del VIH/SIDA, como pueden ser:
- Fiebre.
- Dolor de cabeza.
- Dolor muscular.
- Dolor articular.
- Dolor de garganta.
- Sarpullido.
- Llagas dolorosas en la boca.
- Ganglios linfáticos inflamados.
- Diarrea.
- Pérdida de peso.
- Tos.
- Sudoraciones nocturnas.
- Cansancio.
- Candidiasis oral.
- Herpes zóster.
- Neumonía.
El SIDA desde la Biodesprogramación:

En esta afección el doctor Hamer hizo un descubrimiento importante: en sus investigaciones descubrió que las personas con VIH positivo habían tenido un shock biológico, (un conflicto emocional), generalmente de pérdida de territorio, relacionado con el olor del esmegma del prepucio, que funciona como un raíl.
El esmegma es una secreción blanca, pegajosa y de un olor fuerte característico que sirve para lubricar los genitales. En los hombres el esmegma se acumula en el prepucio: por esta razón no es tan común en hombres circuncidados, ya que la circuncisión consiste en cortar el prepucio. La producción de esmegma es normal y suele quitarse con una limpieza adecuada; la acumulación de esmegma puede indicar una falta de higiene.
Ahora, los raíles son todas las circunstancias que acompañaron el programante de nuestro shock biológico: un olor, un color, un sonido, una palabra o cualquier otro estímulo sensorial que la persona recibió en ese momento. Cuando el cerebro se vuelve a enfrentar a ese raíle, el cerebro reactiva automáticamente el conflicto original. Estos «raíles», también llamados «pistas» o «tracks», explican el mecanismo de las alergias. Ser VIH positivo equivale a ser alérgico al esmegma del prepucio, a tener un raíl relacionado con el esmegma. Algunos ejemplos de esta programación pueden ser:
- Un hombre descubre a su mujer, en su propia casa, teniendo relaciones sexuales con otro hombre y percibe el olor del esmegma de ese otro hombre.
- Una mujer ha sido sexualmente abusada por su padrastro, recordando constantemente el olor del esmegma.
- Un hombre desde su niñez o adolescencia fue sexualmente abusado de forma habitual por su hermano mayor; ese hombre recuerda el olor del esmegma del pene de su hermano.
- Una prostituta se acuesta con un hombre a quien rechaza profundamente y cuyo olor del esmegma le provoca un intenso asco.
- Un hombre homosexual está «fijado» al olor del esmegma de su pareja, olor que le gusta mucho; pero descubre a su pareja siéndole infiel.
Esos shocks biológicos, que provocan conflictos de contacto, de separación, de desvalorización o de traición, dependiendo de la intensidad y las emociones que se activaron en cada persona, van a provocar los síntomas tan graves que caracterizan este síntoma, ya que hablamos de una desvalorización profunda. Es importante mencionar que uno de los mayores daños que empeoran y aumentan los síntomas de esta afección es el diagnóstico: este puede crear nuevos conflictos relacionados con la separación (piel) y con el miedo violento a morir (pulmones).
De acuerdo con las investigaciones del doctor Hamer, una persona positiva con VIH va a transmitir los anticuerpos anti-esmegma que el cuerpo ha creado. Si una persona es portadora de tales anticuerpos podrá eventualmente transferirlos a otra persona, ya sea pareja o una madre a su bebé, quienes también serán considerados «VIH positivo» temporalmente: al cabo de algunos meses o años la persona no tendrá síntomas.
Comprensión amorosa
En el caso del SIDA es importante que la persona tome los cuidados necesarios para trabajar sus síntomas y, al mismo tiempo, se atreva a buscar en su historia abusos, traiciones, separaciones o eventos traumáticos donde el esmegma se haya visto involucrado. Es importante expresar todo lo que aquel evento nos hizo sentir, para esto recomendamos cerrar los ojos y llevar nuestra imaginación hacia ese momento, viendo de frente a la persona que nos hirió y diciéndole todo lo que queramos: después de eso hay que comprender la historia de la persona, lo que la llevó a dañarnos; posteriormente hay que soltar a la persona y el evento. Recomendamos que revises nuestro video “Técnica para sanar cualquier herida”. Hay que valorizarnos de nuevo, retomar el rumbo de nuestras vidas para poder ser libres.